Bueno, es que no se me ocurría otro nombre para el diseño, que por otra parte no tiene nada de particular (no como mi patio), pero me gusta cómo ha quedado.
Es uno de las esmaltes que compré aquel día que me gasté una pasta gansa en dos centros comerciales. Os acordaréis de que en un principio lo maridé (como si yo fuera la Arzak de los esmaltes) con un topper de la misma tienda, pero ya los he divorciado, para casar al Flormar 389 en segundas nupcias con el 72 time for romance de Essence. El nº 72 de este topper es el de la colección antigua, pero también está en la nueva de los Colour and Go, lo que no sé es cuál es el nuevo número. Y tampoco sé si es exactamente igual, pero lo he visto en la estantería y es muy parecido (el nombre es igual). Resultado grosso modo:
Si veis algo que os parezca piel levantada no os asustéis, no es piel, es cola blanca, es que he estado de manualidades con mis niñas. Yo no me he dado cuenta hasta ver la foto.
He puesto el Flormar granate (burdeos) metalizado de base en todas las uñas. Aunque el pincel de los Flormar no me dice nada después de probar el de Essence, los esmaltes se manejan estupendamente y este no es una excepción. Al ser metálico puede dejar alguna raya más oscura en el borde de la pincelada, pero nada que quede feo o que no se pueda quitar con un pelín de atención. En dos capas queda genial, pero estoy segura de que con una no demasiado fina también sería suficiente, es muy cubriente a pesar de que la fórmula no es espesa sino en su punto exacto.
Después he puesto el time for romance sobre las uñas del pulgar y el anular, cubriéndola toda. Este topper tiene una base transparente-burdeos con mucha purpurina y glitter hexagonal en este color. También he puesto unos brillantitos en forma de flor, de color rosa suave, y después, en las uñas que no están cubiertas por el topper, una mini-francesa oblicua del mismo.
Lo de la francesa se me ocurrió después de un rato, me parecía que le faltaba algo a la mani, se la puse después del top coat. Después tuve que repetir este top coat, lo que tampoco les ha venido mal a las flores.
Una cosa curiosa es que, desde donde estoy sentada escribiendo, el glow in the dark de Essence, que ya sabéis que lo estoy usando porque no encuentro el brillo de deliplus, le proporciona unos reflejos morados muy curiosos, le da un puntito exótico. A ver si los podéis ver:
No sé por qué, pero esta foto no me deja ponerla acostada, ea, todo el mundo a inclinar la cabeza.
Pues eso es todo por hoy, espero que os guste mucho el resultado.
¡Besos de sábado a todas!



































